Otoño

Diez años de datos atmosféricos también contribuyeron a este hito científico
 
 
Autor: Cecilia Yáñez
Mie 10 Abr 2019 | 05:30 pm
Foto: ESO
 
 
 
 
Fue necesario crear un modelamiento matemático para predecir los mejores días de observacios para la red de telescopios.

Conseguir la primera imagen de un agujero negro como la que se dio a conocer hoy, no fue una tarea sencilla. No solo se debió coordinar los datos obtenidos por ocho radiotelescopios unidos en el proyecto bautizado como Telescopio de Horizonte de Sucesos (EHT, Event Horizon Telescope) sino que también fue necesario analizar al última década de datos atmosféricos en los ocho puntos de observación para encontrar el mejor momento y apuntar las máquinas. Fue necesario crear un modelamiento matemático a partir de estos 10 años de datos atmosféricos y climáticos globales.

“Tienes que conseguir que todos los observatorios participantes acuerden colectivamente darles tiempo a las personas de EHT cuando lo soliciten … y eso es un gran problema“, explicaba en febrero del año pasado Scott Paine, astrofísico del Smithsonian Astrophysical Observatory (SAO) en Cambridge al portal de noticias de ciencias de la Tierra EOS.

Paine fue uno de los que recomendó abordar el problema científicamente utilizando registros atmosféricos globales y junto a otros investigadores del proyecto, crearon un modelo que predice la probabilidad de buenas observaciones simultáneas en todos los sitios donde estaban los telescopios a partir de datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).